se necesita un mínimo de bienestar y confort; pero, una vez
pasado ese limite, todo lo que debería servir
para ayudarnos se convierte en fuente de malestar.
Empeñarse en crear un número ilimitado de necesidades
para satisfacerlas a continuación, es lo mismo que ponerse
a seguir el viento. Ese falso ideal no es mas que una emboscada.
Hay que saber imponer un limite alas propias necesidades,
físicas o incluso intelectuales, para que la necesidad de satisfacerlas
no se convierta en búsqueda de placer. Hemos de procurar
que nuestras condiciones de vida, en el plano material y cultural,
no nos impidan servir a la humanidad, que es
la misión que debe movilizar todas nuestras energías
GANDHI
¡Eres grande, Gandhi!
ResponderEliminarEs cierto, son pocas nuestras necesidades y satisfechas estaremos en plenitud.
ResponderEliminarNo fue psicomagia, no le pongas nombre porfavor
ResponderEliminarsolo fue la manera en la que me libere. . .
como lo hare al agregarle la "I"